Se aplica a los conflictos del ámbito familiar  que pueden afectar a la pareja, abuelos, hijos, nietos, etc.

Los conflictos que suelen darse son:

  • Los que tienen que ver con la ruptura de la pareja y sus consecuencias: pensiones de alimentos, reparto del patrimonio, ¿quién se queda con el perro?, la custodia de los hijos...
  • Los que se manifiestan cuando ya existe una separación  o divorcio: impago de pensiones, cambios de domicilio, traslados por trabajo ...
  • Los que son resultado de las relaciones entre padres e hijos
  • Los que se dan por diferencias de criterio en herencias o donaciones: adjudicaciones, compensaciones, necesidades de vender para repartir.
  • Los que se dan en el ámbito de la empresa familiar: aceptación del protocolo familiar, relevo en la gestión, distribución del capital entre las diferentes ramas familiares,...